LIBERTAD

El valor de la libertad, como expresión de la singularidad de cada persona humana es respetado cuando a cada miembro de la sociedad le es permitido realizar su propia vocación personal; es decir, puede buscar la verdad y profesar las propias ideas religiosas, culturales y políticas; expresar sus propias opiniones; decidir su propio estado de vida y, dentro de lo posible, el propio trabajo; asumir iniciativas de carácter económico, social y político, dentro de los límites del bien común y del orden público y, en todos los casos, bajo el signo de la responsabilidad.